LA SUPERFICIE PARA LA MÁS RÁPIDA OSTEOINTEGRACIÓN DEL IMPLANTE
La superficie de los implantes AVINENT es el resultado de una serie de investigaciones científicas sobre características superficiales en implantes dentales con el propósito de obtener la mejor respuesta biológica posible. La superficie, formada por una capa de óxido de titanio rica en calcio y fósforo, es una de las más avanzadas desde el punto de vista científico en el panorama actual de la implantología.
ACELERA LA OSTEOINTEGRACIÓN
La superficie BIOMIMETIC ADVANCED SURFACE, gracias a sus características químicas y microtopográficas, produce una estimulación de las células óseas que favorece su diferenciación. Diferentes estudios in vitro realizados mediante cultivos de osteoblastos humanos han demostrado que la superficie BIOMIMETIC promueve la producción de fosfatasa alcalina: un indicador precoz de la diferenciación osteoblástica que desempeña un papel muy importante en la mineralización de la matriz extracelular.
LA SUPERFICIE INCREMENTADA EN UN 76%
Gracias al tratamiento superficial de los implantes AVINENT se consigue incrementar en un 76 por ciento la superficie de contacto. El aumento de la superficie incrementa a su vez el área de contacto implante-hueso, de manera que se obtiene más espacio para el anclaje de las células óseas. BIOMIMETIC ADVANCED SURFACE dota la superficie del implante de una rugosidad estructural óptima y de una microporosidad que, al mismo tiempo, permite incorporar elementos químicos (calcio y fósforo) que confieren a la superficie final unas propiedades totalmente biomiméticas.
LA INDUCCIÓN DE LA GENERACIÓN DE CÉLULAS ÓSEAS
Varios estudios han corroborado el éxito del tratamiento superficial BIOMIMETIC. La topografía de la superficie del implante facilita la migración de las células óseas y, asimismo, la osteogénesis de contacto.
HIDROFILICIDAD
Los resultados obtenidos a partir de mediciones del ángulo de contacto han puesto de manifiesto que la superficie del implante presenta un comportamiento hidrofílico comparado con otras superficies. Esta elevada hidrofilicidad, a causa de las variaciones químicas y topográficas de la superficie, se traduce en una mejora de la interacción entre el implante y el medio biológico, lo que favorece la adsorción de las proteínas que intervienen en el proceso de osteointegración.